miércoles, 7 de octubre de 2009

¡Quiero ser el guardian entre el centeno!

Por Héctor Mauro

Saludos a todos y bienvenido sea señor otoño al cafecito del Sangrons!!

Vaya que esto del cambio de estacion puede llegar a provocar -querramos o no- diferentes cambios en nuestra forma de ser, incluso, hay días donde nos sentimos deprimidos y no sabemos a ciencia cierta cual es el motivo, pueden ser varios, pero uno nunca sabe ciertamente el porque, así que para aquellos que se sientan con las pilas y el ánimo bajo, les propongo ahora como devorador de libros la obra de J.D. Sallinger conocida como "El Guardian entre el Centeno". Muchos quizás reconocen el nombre de este libro por la canción que sacó Axl Rose con "Guns N'Roses" pero es precisamente en este texto por el cual el vocal de esta banda escribe la canción.

La historia gira en torno a Holden Caulfield, un chico oriundo de New York que estudia en el colegio Pencey, de Massachusets, pero que por diversos movitos planteados en la obra, sale expulsado y tras eso emprende el viaje de regreso a casa durante un invierno de mitades del siglo XX.

En este se encuentra con diversos estados emocionales e incidencias que podrían marcarlo de por vida, y hablo de cosas que son algo avanzadas para un chico de su edad , según la amanerada forma de ser en la época de los 50's en los Estados Unidos. Con un vocabulario fluido y atrevido, este libro rompe los paradigmas del temor a escribir con palabras altisonantes y hace de Sallinger un muchacho revolucionario en la escritura contemporánea del siglo XX.

Claro, conserva la tónica del "american dream", pero lo refleja a modo de crítica. Lo que J.D. busca es mostrar el otro rostro del sueño, busca la rispidéz, la amargura y, podría decirse tambien, la realidad detrás de los Cadilacs, las TV's, el alto poder adquisitivo y las casas en suburbia o en los depas de las metrópolis americanas de la época.

Los leitmotiv podrían ser la frivolidad entre las pláticas, lo falsa que puede llegar a ser la gente de la alta sociedad americana, el cinismo de los jóvenes -en específico, del camarada Holden- y otros elementos que también se ven reflejados en esta lectura de alto octanaje de acuerdo a los críticos de ese entonces.

Pero como dijera alguna vez Morrisey, siempre existirá una luz que nunca se apaga y dentro de este mar de frivolidad -y al parecer es el mensaje que puede llegar a dejar el escritor- es que siempre habrá un destello al final de ese tunel conocido como el "sueño americano", esa luz ustedes deberán encontrarla como lectores si es que les interesa leer la obra de Sallinger.

Por el momento no queda de otra más que recomendar este libro y ya nos veremos por aca en este su cafecito del Sangrons para próximas sugerencias ¡buena semana, buena vibra!

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